La música para el tiempo, hace que cualquier silencio suene más lleno, sin dejar de ser silencio, porque silencio no es solo la falta de sonido, es soledad. Parte de mi vida, de mi personalidad, de mi rutina, de mi ser, es música, todo tipo de música, aunque la odie, pero ya está ahí siendo algo a lo que desprecio, ya forma parte de mi. Por eso las canciones devuelven recuerdos, recuerdos de viajes que con impaciencia y mariposas en el estómago esperabas que terminasen para llegar, pero que a la vez esperabas que durasen para siempre porque ese sentimiento es maravilloso, es algo muy parecido a la felicidad. Esto me lleva a otra pregunta ¿Qué es felicidad?
Según la RAE la felicidad es: Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien. Yo creo que es el sentimiento de que todo está bien, sin ser estable, que algo esté cambiando, que sepas que todo terminará con un final, porque todo final es feliz. La felicidad es cuando hay una sonrisa en tu rostro sin que te des cuenta, es cuando unas cosquillas recorren tu espalda y tu cuello, cuando tus dedos se estrujan y se mueven por el nerviosismo, felicidad es la vida, cada pequeño detalle que cambia lo esperado. Puede ser una mirada, un paso, una sonrisa, un libro, una palabra, una canción, un deporte, una flor, un olor, un sonido, un animal, una persona... Y en realidad siempre está ahí, aunque a veces aguarda demasiado a mostrarse y se esconde demasiado tiempo, haciéndosa demasiado de rogar. Pero en realidad, es una simple hormona, y ahora es cuando me pregunto, ¿como algo tan pequeño puede hacerte sentir tan grande?